HOY QUIERO SENTIR…TERNURA
Aunque me entristece la incertidumbre en la mirada de tantos niños, tantos jóvenes, adultos y ancianos que se ven inmersos en un mundo al revés.
¡Qué está pasando!
Deberes ilimitados para los ciudadanos honestos…Derechos humanos para los criminales.
Amnistía para los estafadores…pagar las deudas es de tontos.
Corruptos pavoneándose de su poder…profesores sojuzgados en las aulas.
Rejas en ventanas y puertas…comerciantes indefensos ante una delincuencia indemne.
Regalos por pasar de curso…sin saber.
Más vale un coche lujoso…que una amistad a toda prueba.
Más vale una pantalla gigante…que una conversación.
¡Siento que las rejas del materialismo atenazan el espíritu!
Quiero que la honestidad sea motivo de orgullo.
Quiero que la rectitud de carácter se palpe en los actos.
Quiero que desaparezcan la corrupción, la falta de ética de moral de respeto.
Quiero que la vida sea bella también para los que sufren…porque se sienten acogidos.
¡Qué bello es vivir!...Cuando se instala la ternura en los corazones.
Un espacio para la comunicación positiva, donde el concepto de persona cobra fuerza y da sentido al compromiso de mejora continua.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
lunes, 27 de diciembre de 2010
EL ABRAZO SALVADOR
Un artículo de Selecciones Reader's Digest, El Abrazo Salvador, llama nuestra atención, pues habla de la vida de unas mellizas que al nacer con seis meses de gestación hubo de mantenerlas en incubadoras separadas. Una de ellas no tenía esperanzas de sobrevivir; dado su estado de debilidad sus posibilidades eran mínimas.
La jefa de enfermeras tuvo una brillante idea: ubicó a las mellizas juntas en una misma incubadora, contra las reglas del servicio de neonatología.
Entonces sucedió un maravilloso milagro: la que estaba sana abrazó a su hermanita ya casi sin vida, y el calor que emanaba de su cuerpo comenzó a regular la temperatura, el pulso y el ritmo cardíaco de su hermana. Gracias a ese abrazo, hoy las dos niñas viven y están sanas.
El contacto físico y el abrazo imparten una energía vital capaz de sanar o aliviar dolencias menores. Cuando transferimos nuestra energía con un abrazo aumentan nuestras propias fuerzas.
Hay veces que no nos atrevemos a decir lo que sentimos, ya sea por timidez o porque los sentimientos nos abruman; en esos casos se puede contar con el idioma de los abrazos.
No olvidemos lo importante que es abrazar a quienes amamos, y cuánto bien nos hace sentir la calidez de un abrazo. Un abrazo dice y obra milagros. Abraza a tus allegados... Abraza a tus amigos... ¡Abrázame!
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